Hoy vamos a viajar en el tiempo para descubrir la elegancia funcional de uno de los estilos más icónicos del diseño: el Art Decó.
Un estilo que nació hace más de 100 años… pero que sigue siendo tendencia hoy.
Hoy te voy a contar:
- Cómo surgió el Art Decó y las características que lo identifican
- Cuáles son sus obras más representativas
- Cómo se aplica en el diseño de interiores
- Y cómo puedes llevar este estilo a tu casa
EL SURGIMIENTO DEL ART DECÓ y las características que lo identifican
El estilo Art Decó nace en los años 20, en un momento de grandes cambios sociales, tecnológicos y culturales. Se desarrolla entre los años 1919 y 1940 y dura hasta el estallido de la segunda guerra mundial que puso fin a tanto lujo, durante esas décadas se dejan atrás las sinuosas curvas del Art Nouveau y se da paso a este nuevo estilo: geométrico, anguloso y resueltamente moderno.
Su nombre lo recibe de la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industrias Modernas de París de 1925, donde este estilo se presentó oficialmente al mundo, se consolidó y motivó a los diseñadores a interpretarlo desde su perspectiva personal.
Es un estilo que rompe con lo tradicional y apuesta por la modernidad, el progreso, y el lujo accesible.
Después de la Primera Guerra Mundial, la sociedad quería romper y mirar hacia el futuro, y el Art Decó se convirtió en el símbolo de esa nueva era. Bebió de fuentes diversas como la antigüedad clásica y culturas como la egipcia y la azteca de las que los diseñadores tomaron motivos icónicos para emplearlos de forma moderna al combinarlos con formas geométricas o con motivos abstractos generalmente de colores vivos y discordantes, también se inspiraron en símbolos del progreso y de la vida moderna.
Este rompedor estilo se expandió rápidamente por Europa y Estados Unidos, especialmente por ciudades como Nueva York, donde dejó una huella arquitectónica impresionante.
Hay quienes lo consideran el primer estilo de diseño global por su marcada influencia en el mundo moderno, porque tocó todos los aspectos de la vida de su tiempo y porque aportó una mezcla de glamur y modernidad al diseño de cualquier espacio u objeto, abarcando desde rascacielos, automóviles hasta carteles y tipografías
El Art Déco se caracteriza por el empleo de materiales de calidad, por la combinación de materiales nobles con otros industriales y por el gusto por las superficies pulidas, brillantes y geométricas, por los suaves perfiles redondeados y las bandas decorativas que sugieren movimiento. Por el aerodinamismo que se considera a menudo la tendencia principal del Art Déco en EUA durante la década del 30, ya que debido al interés en la velocidad y el dinamismo de la vida moderna en esos años, los diseñadores se hicieron de las líneas estilizadas que ofrecían una baja resistencia a la fricción del aire, de ahí que consideraran ideal la forma de gota. Los cruces creativos muy de esta etapa hicieron que las ideas sobre diseño de vehículos se aplicaran a toda clase de artículos domésticos
Otra característica que marca con fuerza el art Déco es el empleo de Motivos típicos como son:
Rayos solares Geométricos y abstractos que surgieron por doquier en edificios y cerámicas. Simbolizaban el amanecer, la euforia de la época y el optimismo ante el futuro.
Motivos de Influencia africana debido al interés que se tenía en la época por el arte africano aparecen motivos decorativos tomados del arte tribal.
Mujeres estilizadas, enérgicas y animadas que a menudo aparecen bailando o practicando deporte, con miembros largos, cuerpo flexible y ágil y el pelo corto.
El empleo de Motivos cubistas. Los diseñadores del art decó inspirados en la descomposición de los objetos en fragmentos que hacían los pintores cubistas, solían incorporar rasgos cubistas en la disposición geométrica de las formas.
Así como el empleo de motivos inspirados en el Jazz: los diseñadores de tejidos y carteles trasladaron el ritmo y el tempo del jazz, a motivos geométricos de influencia cubista con atrevidas combinaciones de color.
Las Obras más representativas del Art Decó.
Algunas de las obras más representativas del Art Decó son auténticos iconos:
El Chrysler Building en Nueva York, con su famosa corona metálica y sus formas geométricas.
El Empire State Building, que refleja perfectamente la verticalidad y la simetría del estilo.
El Radio City Music Hall, donde el lujo y el espectáculo se fusionan en cada detalle.
Y el Palacio de Bellas Artes en México, que mezcla el Art Decó con influencias locales.
Todas estas obras tienen algo en común: geometría, simetría y materiales que transmiten poder y sofisticación.
EL ART DECÓ EN EL DISEÑO DE INTERIORES
El Art Déco no se entiende solamente a través de sus colores dorados o de sus formas geométricas. Detrás de esa apariencia sofisticada existe una manera muy particular de entender el espacio: la belleza como expresión de modernidad, orden, lujo y personalidad.
Cuando hablamos de Art Déco en diseño de interiores, hablamos de un estilo que convirtió los espacios cotidianos en escenarios llenos de personalidad.
Nació en una época de entusiasmo por el futuro. Los años veinte y treinta trajeron nuevos materiales, nuevas tecnologías, nuevas formas de vivir y también una nueva manera de entender la belleza.
Y todo eso, también quedó reflejado en los interiores de los inmuebles. La coherencia entre mobiliario, iluminación y acabados generó espacios armoniosos que transmitían elegancia y dinamismo.
El Art Déco no buscaba pasar desapercibido. Por el contrario, es un estilo que surgió dispuesto a sorprender.
Pero su elegancia no está únicamente en el lujo. Está también en la composición, la proporción, la simetría y en la manera de combinar materiales y formas.
Es un estilo que parece decirnos que cada elemento tiene un lugar y que, cuando todo encuentra su equilibrio, el espacio adquiere una especie de fuerza.
La geometría es uno de los rasgos más reconocibles del Art Déco, líneas rectas, círculos, abanicos, zigzags, formas escalonadas, motivos radiales y composiciones simétricas aparecen tanto en la arquitectura como en el mobiliario y la decoración y también para organizar visualmente los espacios.
Un espejo con forma de sol, una alfombra geométrica, un panelado de pared o una lámpara pueden convertirse en auténticos elementos arquitectónicos dentro de una habitación, porque en el Art Déco: la decoración cobra estructura.
Por otra parte, el contraste juega un papel protagónico en los interiores de estilo Art Decó, los encontramos en Negro y dorado, Blanco y negro, Verde esmeralda y latón, Azul profundo y madera oscura por citar algunos ejemplos. Ellos aportan dramatismo y profundidad a los espacios.
En los materiales empleados es donde aparece el lujo. Si hay algo que caracteriza especialmente al Art Déco es la importancia que adquieren los materiales. Mármoles con vetas marcadas, maderas nobles, superficies lacadas, vidrio, espejos, metales como el latón o el cromo, terciopelos y otras texturas ricas que forman parte de su universo pero que no aparecen de manera aislada sino en estrecho diálogo.
Como podemos encontrar en el brillo del metal junto a la suavidad del terciopelo, en el frío del mármol junto a una madera cálida, en el reflejo de un espejo junto a una superficie mate, así como en la transparencia del vidrio junto a una superficie oscura.
Son estos contrastes los que llenan los espacios Art decó de tenga riqueza sensorial. Porque el interiorismo no solamente es lo que vemos sino también es lo que percibimos a través de la combinación de las texturas, la luz y el ambiente de un lugar.
En el mobiliario Art Déco encontramos piezas de líneas elegantes, con geometrías muy cuidadas, pero también formas curvas que suavizan la composición.
Sofás envolventes, sillones de líneas redondeadas, mesas con superficies de mármol, aparadores lacados, muebles con detalles metálicos…
Y aquí aparece una característica que me parece especialmente interesante:
los muebles dejan de ser simplemente funcionales para convertirse también en piezas escultóricas.
En este estilo una mesa con todas sus funciones de mesa, también puede convertirse en el punto de atención de una estancia. Una lámpara puede iluminar, pero también puede ser una auténtica protagonista. Y un espejo puede convertirse en la joya de una pared.
Y hablando de joyas, las lámparas del Art Decó son consideradas como auténticas joyas. Suelen tener formas muy expresivas: esferas, abanicos, estructuras geométricas, vidrio opalino, cristal y metales. Una luz indirecta puede hacer que el mármol, el metal o el terciopelo cambien completamente durante la noche y es que la luz tiene esa capacidad maravillosa de transformar los materiales.
Los espejos son otro recurso muy característico del diseño de interiores en este estilo. Pueden tener formas geométricas, marcos metálicos, diseños radiales o composiciones que recuerdan a los famosos motivos solares del estilo.
CÓMO LLEVAR EL ART DECÓ A TU CASA ACTUALMENTE
Si te gusta el estilo Art Decó y quisieras recrearlo en tu casa podrás hacerlo, no necesitarás vivir en un palacio para poder disfrutar de un espacio a este estilo.
Podemos partir de una arquitectura actual y añadir algunos elementos característicos del estilo como Un sofá de terciopelo, Una mesa de mármol, Un espejo geométrico, Una lámpara escultórica, Un papel pintado con un motivo geométrico, Unos tiradores de latón, Una alfombra con formas gráficas, así como simplemente una combinación de colores bien escogida.
Aquí te dejo algunos consejos que te permitirán conseguirlo:
Empieza por una pieza protagonista
Un sofá de terciopelo, un espejo geométrico, una lámpara impactante o una mesa de mármol. La mayoría del mobiliario art Déco era lujoso, con suntuosos tapizados, formas sinuosas, ricos materiales equilibrados por la elegancia de las líneas, muchas veces con lacas japonesas.
Las superficies lacadas, especialmente en negro brillante, son muy características. La laca permite crear superficies muy lisas, brillantes, elegantes y de gran contraste. Una combinación clásica sería negro lacado, latón dorado y mármol.
Introduce alguna cerámica que recuerde el Art Decó. Estas cerámicas se caracterizan por las amplias posibilidades de colores, motivos abstractos modernos y formas elegantes.
Juega con los materiales. Combina texturas como metal, cristal y tejidos suaves y de ser posible introduce alguna pieza de un material exótico y de calidad, los diseñadores Art Déco adoraban los materiales exóticos y lujosos como caoba, ébano, marfil, pero yuxtapuestos para crear efectos espectaculares como eran los mármoles de vetas contrastadas, especialmente combinados con metales dorados o negros, que encajan perfectamente con el lenguaje Art Déco.
Añade toques dorados o metálicos, deLatón, Bronce, Cobre, Cromo o Acero inoxidable. El latón dorado es especialmente representativo y aparece en lámparas, tiradores, marcos, mesas y elementos decorativos.
El metal aporta ese carácter moderno e industrial que diferencia al Art Déco de estilos anteriores. El metal pulimentado es un material ideal para captar el espíritu industrial de la era de las máquinas y crear interesantes reflejos.
Introduce patrones geométricos En cojines, alfombras o papel pintado.
Cuida la iluminación Debe ser cálida y elegante, con luminarias que también decoren y que tengan fuerza visual
También puedes colocar algunos elementos de Vidrio. El vidrio esmerilado, grabado, coloreado u opalino, adquirió mucha importancia en el estilo Art decó, especialmente con la aparición de los diseños geométricos y en las lámparas decorativas.
Las lámparas de vidrio y las superficies translúcidas ayudan a crear ambientes sofisticados y teatrales.
Coloca espejos. Los espejos tienen un papel protagonista en este estilo porque aportan brillo, profundidad y glamour. Se pueden emplear en paredes, muebles, puertas, consolas, marcos y detalles decorativos
En tapicerías y cortinas pudieras introducir terciopelo, seda, satén o brocados. El terciopelo, especialmente en tonos intensos como verde esmeralda, azul zafiro, burdeos o negro, funciona especialmente bien.
El secreto está en reinterpretar el estilo, no en copiarlo. No necesitamos reproducir literalmente un interior de los años veinte para conseguir una atmósfera Art Déco. De hecho, una interpretación contemporánea puede ser mucho más interesante.
La clave está en reinterpretar, no copiar. Podemos conservar la esencia del Art Déco y adaptarla a nuestra manera de vivir. Un interior actual necesita ser cómodo, funcional y práctico, pero también puede ser glamuroso y sofisticado.

